Dolley Madison

La esposa del cuarto presidente, James Madison, al parecer se rehusó a salir de la Casa Blanca.

Cuando Edith, la segunda esposa de Woodrow Wilson, quiso sustituir el jardín de rosas de Dolley, el fantasma se le apareció a los jardineros, ordenándoles que no lo hicieran. Se dice que hasta la fecha, su fantasma sigue cuidando su jardín y ocasionalmente recorre los pasillos de la mansión ejecutiva.